Cuando uno empieza un artículo hablando de lo mucho que aprecia a otra persona, cuanto le respeta y en que grado singular aprecia sus opiniones podemos esperar que en el siguiente párrafo le caigan al respetado mas bofetadas dialécticas que veces miente al día Rubalcaba. Incontables.
Jorge Valín es mi amigo. Buen amigo. De los de cerveza y confianza. Valoro sus opiniones y respeto sobremanera la independencia con las que las sostiene y la elegancia con la que las defiende.
Pasemos entonces a modo Luis María Ansón.
Jorge, has defendido con tu proverbial amor por la Libertad una auténtica memez. Le doy vueltas y revueltas al argumento de tu último post para encontrar en que parte del abanico moral ancap te has quedado enredado. Hoy mismo escribías en tu blog:
Dejemos de momento la cuestión egipcia. No porque esté de acuerdo con lo que escribes sino por aquello de acotar terrenos. Dejemos de lado igualmente que no me parece muy razonable que saques a relucir la Falacia del Nirvana después de haber montado un hombre de paja neocón sólo unos párrafos más arriba.
Centremonos en Sortu.
Dices:
Lo mismo para el nuevo partido de la izquierda independentista, Sortu. La ley de partidos es una maniobra partidista antidemocrática. Los partidos han de condenar la violencia. Bueno, ¿y por qué no el Franquismo, el Comunismo, los altos impuestos, las invasiones de gobiernos en países extranjeros? ¿Por qué no están obligados a condenar la mayor violencia que se está produciendo ahora mismo en el mundo que es la del ejército americano?
Pese a esta arbitrariedad “democrática”, Sortu ha decidido condenar la violencia. La de ETA inclusive. No vale para los neocon. Nunca pensé que defendería un partido comunista, pero el amor a la libertad no se demuestra por hacer legal lo que a uno le gusta, sino todo aquello que favorezca la libertad individual.
La caza de brujas necon nos da a ver que son más peligrosos ellos que Sortu o los musulmanes de Egipto. Caen en la Falacia del Nirvana apoyando dictaduras, creándolas dentro de las democracias, condenando estilos de vida, opiniones, erigiendo gobiernos omnipotentes… y todo baja la amenaza de la seguridad. Es lo mismo que hacen los socialistas en el terreno económico. Con la excusa de la seguridad económica del ciudadano crean tiranías. No se le llamó a la medicina estatal seguridad social porque sí. Todo intervencionismo siempre acaba fallando. Da igual que sea en el terreno la libertad económica o en el campo de la libertad civil. La libertad discrecional no es libertad, es coerción y violencia institucionalizada.
A ver Jorge
1. La razón de que Batasuna no sea legal no es que no condene la “violencia”. La razón de que Batasuna no sea legal es que Batasuna es parte de ETA. Así lo ha declarado el Tribunal Supremo y así lo puede ver cualquiera que analice rectamente la actuación de Batasuna-ETA durante toda la existencia de ambas organizaciones. Del mismo modo que el contable de la mafia calabresa pertenece a la mafia calabresa aunque no se haya acercado jamás a un arma las organizaciones que circundan a ETA, los que recaudan fondos para ella, los que le dan cobertura táctica, los que les escriben los textos, los que piensan los textos que otros escriben son ETA.
2. Lo de “condenar la violencia” es una clausula boba, mal concebida y peor redactada que abre una puerta anchurosísima que los etarras van a aprovechar (con Rubalcaba de chambelán) precisamente para burlar la Ley de Partidos. Se supone que si condenan la violencia de ETA ya no son parte de ETA. Pero no es la razón para que sean ilegales la razón para que sean ilegales es la que te he explicado en el punto 1.
3. Batasuna es hoy, como demuestra palmariamente Mikel Buesa en su último libro ETA SA la principal fuente de ingresos del conglomerado ETA. Batasuna obtiene la mayor parte de sus fondos a traves de las instituciones. Es decir que, además de a otras muchas memeces siniestras nuestro dinero, el que a través de impuestos nos roba el Estado también sirve para financiar al los asesinos. Y no sólo en los mares del Cuerno de África. Sortu es la última encarnación de Batasuna para apandar dinero público, que es lo que de verdad se trata aquí. Cuatro años más sin cobrar y desaparecen.