Lo habitual es que justo después de unas elecciones todos se consideren vencedores, sin embargo en las recién terminadas elecciones al parlamento autonómico catalán hay, excepcionalmente vencedores claros y claros vencidos.
El gran vencedor es, una vez más la abstención, que ha alcanzado el 40% convenciendo a más de dos millones de catalanes. 800000 personas más de las que ha logrado convencer Artur Mas. Los que andan empeñados en la construcción nacional catalana sólo elicitan un monumental bostezo que tiene aire de educado corte de mangas.
Artur Mas gana, como en las dos ocasiones anteriores pero, en esta ocasión podrá gobernar. No necesitará de apoyos para resultar elegido ni, probablemente para gobernar con comodidad ya que parece poco previsible que toda la oposición que es variopinta en extremo vaya a ponerse de acuerdo en demasiadas cuestiones.
Gana también el PP, subiendo 4 escaños aunque sus resultados en votos y porcentaje queden lejos del gran éxito cosechado en el 96 por Aleix Vidal-Quadras. Hay motivos de reflexión ahí. Con todo, si tenemos en cuenta que el PP obtiene siempre mejores resultados en las generales que en las autonómicas el PP puede estar satisfecho de haber terminado con uno de los feudos inexpugnables en los que cimentaba su éxito el zapaterismo.
Para Zapatero los resultados catalanes pueden haber supuesto el golpe de gracia tras una semana muy dificil en la que han abundado tanto los rumores de dimisión como los ruegos de que los rumores sean ciertos. El PSC se desploma, obteniendo los peores resultados de su historia y pese a los patéticos esfuerzos de Marcel.li Iglesias por circunscribir al PSC y a Montilla la responsabilidad de la derrota ahora mismo muchos notables del PSOE y aledaños piensan que como ZP logre para toda España lo que Montilla ha conseguido en Cataluña ellos se quedan sin trabajo. Una perspectiva aterradora en Ferraz.
Ciudadanos repite resultados y seguirá sin poder formar grupo propio, lo que no es poco si tenemos en cuenta que hace pocos meses Ciudadanos parecía amortizado pero decepciona si tenemos en cuenta que las encuestas les daban hasta 6 ó 7 escaños. Mención aparte hay que hacer del fracaso de UPyD que podría haber entrado en un declive definitivo. Ha obtenido peores resultados que Carmen de Mairena, pero también que el Partido Animalista o el Partido Pirata. Todos los sintomas que se intuían en UPyD van a alcanzar un serio paroxismo a partir de mañana.
ERC se desploma y tendrá que avenirse a compartir la franquicia del independentismo irritado con Laporta. En ERC la pérdida de los cargos públicos puede abrir una de las periódicas purgas a las que tan aficionados son históricamente en este partido. Los partidarios de Carod tienen muchas cuentas que saldar con Puigcercos y a partir de mañana se las van a cobrar todas juntas.
Me gustaría decir que a partir de mañana se abre una nueva etapa en la política catalana. Lo dudo mucho. El gobierno de CiU continuará con disciplina planetaria la órbita inmutable del nacionalismo catalán: limitación de las libertades, corrupción sin consecuencias y victimismo vergonzante. La construcción nacional de Cataluña avanza tenaz.
Publicado en Aragón Liberal